Manual Guerrilla Circo

Manual de Guerrilla Circo

Manual de Guerrilla Circo

“El martes 22 de noviembre, en la primer marcha que se realizó en la ciudad de Buenos Aires contra el gobierno de Macri, uno de los integrantes de #LBF que estaba presente para cubrir la noticia, recibió un folletín por parte de un anónimo, con el título: “Circo: Manual de combate heterodoxo en tiempos revueltos” y una foto del dibujo animado “Bob Esponja”. En vez de una remanida crónica, hemos decidido transcribir y publicar dicho material, por las graves consecuencias políticas que se desprenden de su contenido”-

Por Anónimo. Ilustración: Natalia Giacobone.

Circo: Manual de combate heterodoxo en tiempos revueltos

Al insurgente y violento lector:

Tiempos nuevos, armas nuevas. Lo que alguna vez fueron aparatos represivos del estado rústicos y de violencia dispersa pero contundente, hoy ya son máquinas de combate coreografiadas capaces de deshacer una manifestación en cuestión de minutos. Si bien en Latinoamérica el aparato policial no ha llegado a desarrollar el nivel que tienen en los denominados “Países del primer mundo”, es sabido que cada gobierno de derecha, en cada proceso de “modernización” (esta es la palabra principal para clasificar toda implementación de soluciones contradictorias que, al mismo tiempo que parecen brindarnos seguridad, nos reducen drásticamente la libertad: chips, cámaras, aumento del cuerpo de seguridad, nuevas armas “no-letales”, incluso la educación), incluye un proceso de importación de modelos de entrenamiento de las fuerzas de seguridad. Así como los dictadores se educaban en la Escuela de las Américas, los cuerpos policiales comienzan a ser entrenados por SWAT, la DEA, Scotland Yard, etc. ¿Qué implica esto? Que mientras más precaria es la capacidad de acción de una sociedad, más preparadas estarán las fuerzas represivas del estado para responder ante posibles revueltas ¿Por qué? Porque hoy más que nunca, gobernar significa administrar crisis y pánico.

Las fuerzas de seguridad en manos del Estado, es sabido, no son una forma de mantener el orden social para el beneficio de los ciudadanos, sino el recurso más básico para poder hacer efectivas las reformas político-económicas que perjudicarán a los sectores medios-bajos en su conjunto. Si no hay violencia mayor que la del estado, entonces cualquiera puede ser aplicada, ya que toda oposición es posible. Es por eso que este pequeño manual-panfleto intentará proveer de métodos de combate efectivos que puedan llevarse a la práctica con un mínimo de recursos, aprovechando al máximo el efecto sorpresa.

La policía tiene un protocolo de acción que siempre está relacionado con cierto nivel de previsibilidad de las acciones que pueden llegar a realizar los manifestantes. Suelen encontrar común el uso de molotov (casos extremos) y piedras, mientras en las fuerzas de choque siempre habrá palos de metal o madera. ¿Cómo combatir, entonces, a una policía que posee un equipo de lucha muy superior al nuestro? Se tratará, principalmente, de un mínimo de organización, una forma precaria de comunidad dinámica que sea capaz de organizarse transformando un mínimo de acción en un máximo de daño.

Carnaval de fuego

Desde hace casi un siglo la bomba Molotov ha sido una de las armas más comunes a la hora de hacer frente a las represiones. Su creación y composición es sencilla y suele tener un buen nivel de efectividad. El daño al impactar el blanco puede ser más que considerable. Sin embargo la policía ya conoce de memoria sus formas de uso, por lo que usualmente se encuentran fuera del rango de impacto y efecto. Como resultado suele llenarse el piso de combustible y fuego sin haber hecho alguna mella en las fuerzas represivas. Al cabo de un rato, unos gases lacrimógenos más tarde, la turba se disipó y la protesta fracasó.

-Para el Carnaval de fuego necesitará:

-Bombuchas (las compra en cualquier kiosco)

-Jeringas grandes (sin aguja) para inflar las bombuchas.

-Pistolas lanza agua del tipo SuperSoaker (disponibles en mercado libre y con un alcance que supera incluso los 10 metros fácilmente).

-Nafta o cualquier líquido altamente inflamable (de ser necesario, al igual que la Molotov, mezclar con alguna sustancia más aceitosa para aumentar la pregnancia)

-Fuegos artificiales: cualquiera que pueda ser arrojado a distancia o que por su propio impulso dirigido pueda alcanzar a las fuerzas represoras (bengalas, morteros, cohetes, volcanes, floreros, etc.). Lo importante será no tanto su fuerza explosiva como su propiedad incendiaria: a más chispas mejor.

Método de acción:

Para evitar accidentes deberá dividirse el grupo de acción en dos. Los primeros, cargados con bombuchas y pistolas de agua cargadas con nafta, mientras los segundos se encargarán de concluir el movimiento arrojando “la chispa”. Los del primer grupo, primera línea, se encargaran de empapar a los policías lo suficiente como para poder rápidamente pasar al próximo movimiento. Esto no será difícil. Las bombuchas utilizadas para carnaval, con una carga media de líquido incendiario, pueden alcanzar (dependiendo del tirador) una buena distancia sin explotar en el aire ni deformarse. Las pistolas, que alcanzan un promedio de 11,5 metros de distancia en su nivel de compresión máximo de aire permitirán completar la tarea con mayor homogeneidad y velocidad. El efecto sorpresa es fundamental. Ningún cuerpo de seguridad espera ser atacado con equipos de carnaval y menos aún cargados con nafta.

Una vez concluido el primer paso, el equipo retrocederá, dando lugar al equipo de artilleros. Dependiendo de la artillería que dispongan será como deban actual. En caso de que esto falle podrá utilizarse sencillamente una Molotov como detonante de la incineración. Es sabido que no es el líquido en sí lo inflamable sino sus gases. Esto implica que en verano, después de ser impregnados de nafta, bastaría incluso una mínima detonación de los fusiles policiales para provocar un incendio.

Posiblemente los policías descubran la táctica en medio del ataque, sin embargo, al no estar preparados para responder, lo más posible sería encontrar una confusión total en la fuerza, no sabiendo si arriesgarse a atacar y sufrir heridas.

Ustedes conocerán el resultado gracias al uso de su imaginación. Mucha gente impregnada con líquidos inflamables, una chispa… No hace falta más explicación.

Manual de Guerrilla Circo (Documento original)

Manual de Guerrilla Circo (Documento original)

Parrilla al ácido y engrudo

En cada manifestación es normal encontrarse con camiones hidrantes, armas no letales inexpugnables para el hombre desarmado. Sin embargo esas máquinas son conducidas por humanos que deben ver y respirar, como nosotros. La estrategia principal será, entonces, obstaculizar esas dos actividades biológicas al máximo.

Para Parrilla al ácido y engrudo  necesitará:

-Algún líquido altamente corrosivo: preparación de soda caustica, ácido nítrico, ácidoclorhídrico, etc.

-Botellas de cerveza o vino

-tapón o corcho

-Embudo

-Paquetes de harina

 Método de acción:

El primer paso será obstruir la visión. Para eso usaremos los paquetes de harina. Estos tendrán que estar enteros, pero con fisuras y cortes a su alrededor, de modo que al golpear los parabrisas de los carros hidrantes estos estallen o, en lo posible, se rompan los suficiente como para desparramar su contenido contra el vidrio. La primera reacción será con un chorro de agua y poner en funcionamiento el limpia parabrisas. La mágica combinación del agua y la harina dan como resultado ENGRUDO. Quien alguna vez haya amasado, sabrá que no es fácil despegarse el engrudo de las manos y que, a más humedad más chicloso es. Para cuando los camiones puedan despejar su visión, el próximo paso del ataque ya habrá comenzado.

Para proseguir deberán haber llenado las botellas previamente con alguna de las sustancias corrosivas que tengan a mano. Varias se consiguen en la ferretería y, cuando no, fácilmente en una química. No son de venta restringida ya que se usa para fines industriales como el refinado de metales. La meta principal será que las botellas arrojadas logren impactar en la parrilla o el vidrio del móvil. Sabemos que está blindado y no podremos destruirlo, pero si podremos obligar a salir a los choferes. ¿Cómo? Los ácidos a temperatura ambiente y en contacto con el agua suelen fácilmente desprender gases tóxicos e irritantes. Esto provocará que la cabina se inunde de gas y los policías se vean obligados a retirarse. Además, con la suerte de nuestro lado, podremos esperar que el ácido distribuido por el camión comience a afectar el funcionamiento del mismo, al filtrarse en su interior.

Si bien el método es riesgoso, la efectividad está asegurada. Nuevamente la sorpresa del ataque comenzará a desarticular la acción rápidamente, ya que es difícil actuar de forma organizada frente a lo imprevisible.

CAMINANDO SOBRE UN HILO: forma de entorpecer el movimiento de las fuerzas represivas

Suelen saberse de antemano los lugares por los que avanzará la policía para reprimir. Se sabe también que las fuerzas de seguridad usan vestimenta pesada y poco propicia para movimientos ágiles.

Lluvia de DragonBall: todos recordaran las viejas y amadas canicas de nuestra infancia. Todos adorábamos meter la mano en la bolsa llena y sentir su suavidad y su textura fría. Hoy en día es posible encontrar en mercado libre y jugueterías de barrio a 60$ las 100. Más barato de lo que nos saldría comprar la misma cantidad de FlimPaff.

El método no es distinto del usado en los dibujitos animados. Habrá que agarrar un puñado  y arrojarlo frente a los policías o sobre ellos, de forma que se dispersen fácilmente entre los pies de los que avanzan. A mayor cantidad mayor efecto, ya que los surcos de los borcegos de la policía evitarán que puedan seguir avanzando luego de tener varias canicas incrustadas. Incluso una mínima distracción llevaría al tropiezo a los efectivos.

Cazabobos: Los efectivos suelen avanzar de forma compacta y regular por las arterias principales, tratando de reducir el espacio de acción de los manifestantes, dirigiéndolos hace nuevos lugares donde sea más fácil su represión. Como a quien madruga Dios lo ayuda, habrá que ser rápido. Será fundamental tener alambre, ligas de acero, cuerdas de alta resistencia y elásticos que puedan ser atados de esquina a esquina, cortando la calle temporalmente. Incluso podrá usarse hilos de nylon trasparente que, si bien no tienen una resistencia muy alta podrán generar infinitos tropiezos si son atados al ras del suelo, de forma tal que no sean vistos fácilmente.

Piso jabonoso: Para complementar el Carnaval de fuego y dificultar el paso, esta táctica, también derivada de los dibujitos animados y los viejos programas humorísticos, permitirá evitar el avance efectivo de cualquier grupo. Para poner en funcionamiento esta táctica podrá usarse grasa derretida, aceite, o simplemente mucho Jabón líquido. Para su dispersión será útil recurrir también a las bombuchas. De lo contrario bastara con arrojarlo a baldazos frente a las primeras líneas de movimiento. Recuerden: aceite y grasa se incendian muy fácilmente y permiten que el fuego dure más tiempo…


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Obtuvo su Doctorado de Periodismo en Crisis en la realidad (y un poco en la ficción). Actualmente trabaja en condiciones de sobre-explotación, para un grupo de periodistas renegados.
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