“El electorado está buscando un nuevo Kirchner”

Entrevista con Hugo Haime

Entrevista con Hugo Haime

Entrevista de LBF con Hugo Haime, encuestador y consultor político, miembro del equipo de asesores de Sergio Massa.

Por Federico Millenaar. Ilustraciones: Groger Gutiérrez

Hugo Haime es un reconocido encuestador y consultor político que asegura haber participado de más de 100 campañas electorales. En su último libro, Qué tenemos en la cabeza cuando votamos, explica a partir de su experiencia cómo funciona el mundo del marketing político.

La idea central del su libro es que el voto no es racional sino emocional

Cuando nosotros decimos que el voto es emocional es porque el ser  humano es emocional. Como personas, somos emocionales y a eso le ponemos un pensamiento racional para entender el mundo. Lo que nos está mandando son las emociones y los niveles de identificación con las cosas. Para decirlo brutalmente: hay cosas que nos gustan y otras que no, después nos explicamos por qué. Primero hay algo que no me gusta, que me parece una injusticia, desde ahí se empieza,  y después uno puede decir “el modo de resolverlo va por acá o por allá”.

¿Quienes tienen un voto fuertemente ideológico también hacen una racionalización posterior de algo que tiene una base emocional?

Si. Porque lo ideológico parte de ponerse en un lugar en el mundo. Si vos pensás que el mundo tiene que ser un lugar ordenado no se te va a ocurrir ser anarquista.

La plataforma política hace al desarrollo de las instituciones pero la gente no mira eso. Muchas veces las propuestas son las mismas, lo que se diferencia es el emisor

En una entrevista usted decía que a través de la televisión sólo llega el 7 por ciento del mensaje hablado, que en realidad es más la actitud del emisor la que se transmite. Entre la “irracionalidad” del voto y todo lo que se pierde del mensaje, ¿qué sentido tienen las plataformas políticas? Parecería que todo queda filtrado en el camino…

La plataforma política hace al desarrollo de las instituciones pero me parece que la gente no mira eso. Fijate que muchas veces las propuestas son las mismas, lo que se diferencia es el emisor. Depende de si yo le tengo fe al que emite el mensaje y no tanto lo que se está diciendo en el papel. Lo otro sería pensar que somos socráticos o aristotélicos, que este es un mundo de papeles que nos dicen cuando nos enojamos. Pero es al revés, sino los analistas se morirían de hambre y acá andan todos ganando mucha plata.

Si, como afirma en su libro, no existe la teoría del carro ganador, ¿por qué se sigue gastando tanto dinero en publicar encuestas que generan un clima exitista?

Esa es mí postura y yo trato de dar ejemplos de que eso no es así, pero es una discusión que está planteada en el mundo de la consultoría política, al igual que con los políticos y periodistas. ¿Qué periodista no cree que la noticia que él genera no vaya a cambiar el mundo? ¿Qué político no piensa que su reputación está en juego si la noticia que salió es mala? Eso está muy metido, yo creo que hace un poco a la esencia del ser humano. A nadie le gusta que hablen mal de uno y todos queremos que hablen bien de nosotros, y suponemos que eso tiene influencia sobre el resto. Yo lo que establezco es la discusión. No es que los medios no tengan influencia, sino que tienen influencia en la agenda a partir de la cual se establece una discusión donde no todo el mundo piensa lo mismo. Los efectos no pueden ser controlados. Una anécdota: yo trabajaba en la campaña de Herman Gonzáles y el único que decía que él ganaba por solo un punto era yo. Si alguien hubiese dicho que había que publicar esa encuesta porque estaba ganando el efecto hubiera sido el contrario. ¿Dónde está el carro ganador si tenés otra situación planteada de base? Hay quienes suponen que eso es bueno, por eso digo que está planteado como discusión.

¿Hay algún tipo de noticia, por ejemplo casos de corrupción, que generen efectos visibles en las mediciones en un corto plazo de tiempo?

Si la gente está preparada para eso, sí. Sino, no. Las denuncias de Lilita Carrio sobre Néstor Kirchner son de 2004. Si lo decís ahora es otra cosa.

¿Sólo hizo falta que se deteriore la situación económica?

Si, claro. La situación económica o promesas y expectativas que se habían generado y no se cumplieron. No es sólo la economía. Hay momentos y momentos, el fenómeno de Lanata es este año pero no sé si en 2004 hubiera sido posible, probablemente no.

¿Por qué el electorado tiene esa volatilidad? Un ejemplo es el resurgimiento de Carrió…

Porque ahora le revalorizan lo de hace cinco o seis años. Cuando se murió Kirchner, que estaba con imagen negativa, todos pasaron a decir que era el estadista argentino de la última década. Se producen revalorizaciones dependiendo de la coyuntura histórica, simplemente es eso. Ahora, si a Carrió la ponés a presidente no creo que saque muchos votos. Como “fiscal de la república”, funciona. Engancha con las ideas de un sector de la clase media relacionadas con la corrupción y el autoritarismo. Ella encarna bien ese discurso. Pero vos fijate que no tiene balance de imagen positiva.

Yo creo que hoy la demanda es de un “Hacedor-Protectivo”, de alguien que haga, que resuelva los problemas y entienda las demandas ciudadanas, pero que sea un gestor

¿Qué tipo de liderazgo está pidiendo la ciudadanía hoy?

 Yo creo que hoy la demanda es de un “Hacedor-Protectivo”, de alguien que haga, que resuelva los problemas y entienda las demandas ciudadanas, pero que sea un gestor.

Como Kirchner en su primera época…

Si, están buscando un Kirchner. Pero no desde el punto de su firmeza como dirigente. No veo que la sociedad esté buscando alguien que restituya la autoridad del poder presidencial. Me parece que están buscando alguien que restituya la idea de que el bienestar es posible.

¿Sergio Massa llenaría ese lugar?

Si. La base de Sergio Massa tiene que ver con que es un “ético”, un “capaz”, un “moderno”,  y más bien del lado de lo discriminado que del puramente emotivo. No es un clásico peronista.

 

¿A qué se refiere con lo discriminado?

Cuando vos ves los vínculos que la gente establece con un “otro”, tenés vínculos muy emotivos o vínculos con los que podés tener distancia de las situaciones. Cuando vos estás muy necesitado de algo, querés alguien que te resuelva el problema. Eso sería, “me muero de hambre, dame de comer”. Era la Argentina de 2001-2002. Hoy hay una sociedad que está demandando otras cosas. Ya no es una demanda de la plena necesidad. Puede poner una distancia entre lo que está buscando y el dirigente que se lo va a dar. La sociedad está buscando una renovación dirigencial, que tenga que ver con la protección y lo emotivo pero con las características de la capacidad y la buena gestión.

 

Usted dice que muchas veces demandamos lo mismo con un mismo nombre pero en realidad significan cosas diferentes, por ejemplo, la “seguridad”. ¿En qué tema se da una mayor divergencia de significados?

En todos. Educación para vos significa una cosa y para mí otra. Andá y preguntale a un chico de la calle qué es la educación. Son cosas distintas porque el contexto te hace plantear situaciones distintas. Por ejemplo, el vínculo con el trabajo es distinto en todos los seres humanos. Una persona que trabaja con la computadora y un minero tienen dos mundos simbólicos diferentes de lo que significa el trabajo.

El conurbano puede pedir un líder “protectivo”, pero acá en Capital quieren un “garante”, la clase media quiere que no la molesten

¿Cuál es el mito que juega más fuerte en la construcción mental del ciudadano del área metropolitana?

Capital y conurbano tienen mitos similares, no el interior de la provincia de Buenos Aires. Son los mismos mitos que los de Argentina: país rico, con recursos naturales y humanos, etc. Acá hay como un equilibrio entre el recurso humano, que va más a los servicios, y el recurso natural que es propio de la Argentina. Lo que pasa es que como somos mucho más clase media entran otras cosas. Tienen valores parecidos pero en la Capital y el conurbano se buscan liderazgos distintos. El conurbano puede pedir un líder “protectivo”, pero acá en Capital quieren un “garante”, la clase media quiere que no la molesten, que no le vengan a decir qué es lo que tiene que hacer; “dejame las cosas ordenadas, pero dejame hacer a mí”. Los sectores populares piden protección, que le den cosas, que le garanticen cosas. La clase media no pide que le garantices la obra social, se la pagan ellos. Pero tenés que dejarle que tenga un buen trabajo, hacer que no haya tráfico, liberar las manifestaciones. El área metropolitana comparte bastante pero no tanto, tenés una composición social distinta.

Macri e Ibarra son el prototipo de “chanta”. Los porteños tenemos que ver con el imaginario del “chanta”, del tipo que tiene una conducta flexible para resolver las cosas

 ¿Por eso la Capital no se siente tan atraída por el típico líder peronista paternalista?

Porque buscan un “garante”. Alguien que te garantice poder realizar tu propio destino. No se juega el destino colectivo sino más el individual. En ese sentido te diría que sí. Ahora, puede tener un Massa por la modernidad y la ética. Porque en definitiva tuvieron a un Macri pero también a un Ibarra, que son muy distintos. Los dos son el prototipo de “chanta”, se parecen mucho en eso. Los porteños tenemos que ver con el imaginario del “chanta”, es el tipo que tiene una conducta flexible para resolver las cosas. Ese es el mito del “chanta”. Entonces, por más que sean ideológicamente distintos, en realidad a los dos se les pide eso, se les pide ser garantes. Lo que pasa es que en Capital tenés dos segmentos: el individualista activo y el individualista pasivo. El pasivo te va a pedir que resuelvas el tema del hospital público, de la escuela, etc. El activo te va a decir que la escuela y la obra social las pagan ellos mismos. Tiene bastante que ver con los niveles socioeconómicos, pero los dos son individualistas. Ninguno va a querer un jefe. Nadie que mande, sino que ponga las reglas del juego. En cambio los sectores más populares es lógico que quieran alguien que les ordene las cosas. Yo trabajo bastante en Tucumán y los tipos adoraban a Bussi y al Malevo Ferreyra porque sentían que los defendían del desorden. Pero eso pasa en Tucumán, acá Bussi es un monstruo.

Entrevista a Hugo Haime

Entrevista a Hugo Haime

¿Tienen algo en común el marketing político y el comercial?

Tienen técnicas similares pero vos no podés vender un político como un producto. Al producto lo manejas y al político no. Además, por más que lo manejes, la gente se da cuenta si el tipo miente o no miente. Otra cosa es que la gente después elija al menos peor, De Narváez por ejemplo. El ganó una elección pero en un contexto donde la gente estaba muy enojada con Kirchener. Al político le podés poner el packaging que quiera pero si en esos siete segundos se dan cuenta que miente, terminó.

 

En la campaña de Obama se hizo un gran esfuerzo en la construcción de una gran base de datos y de la aplicación de tecnologías para usar esa información. ¿En Argentina alguien va por ese camino?

No te podría decir. Tal vez Macri. El tema de las redes sociales acá no se usa mucho, los políticos son renuentes, todavía no hay equipos en Argentina que entiendan cómo aplicarlas. Creo que falta la emergencia de consultores políticos jóvenes que entiendan el mundo de las redes sociales y trabajen sobre ellas. También de políticos que las entiendan. Las dos cosas. En Estados Unidos, los demócratas armaron esa base de datos con un tipo que hacía las bases de datos de supermercados. También es cierto que el orden del negocio allá es distinto, la plata que está en juego es otra. En la campaña de Cristina se usaron mucho las redes sociales, pero tiene un límite todavía. Igualmente no hay nadie en el mundo que te diga que una campaña se define por los medios no tradicionales. Sigue siendo la televisión, la radio y los periódicos. Lo otro es un soporte.

¿Lo ideológico no tiene peso a la hora del discurso electoral porque la gente no le presta atención a eso?

Lo que tiene peso son los mitos y los valores. Como decía Menem: “Si yo hubiera dicho lo que iba a hacer, no ganaba”. Eso es porque no se puede ir en contra del sistema de valores. En Argentina, y en Latinoamérica, la idea de las instituciones es casi inexistente.  Se buscan relaciones más personalizadas y el Estado tiene que resolver los problemas que tienen los sectores sociales más desprotegidos. Se puede pasar un poquito por el costado pero no romper mucho con eso. Salvo en algunos momentos específicos. El caso de Menem es muy interesante, cuando él hace los cambios, los hace contra el sistema de valores. Entonces, retomando a lo de antes, las plataformas las tenés que montar sobre los mitos y los valores. Los diferentes sistemas productivos también armas sistemas simbólicos diferentes.

Desde el punto de vista del marketing político, ¿qué candidato del kirchnerismo tiene mejores posibilidades de suceder a Cristina Kirchner?

Scioli.

¿A pesar de que algunos sectores del kirchenerismo lo toman como un aliado necesario pero no ideal?

Si quieren ganar, si. No hay otro.

¿El kirchnerismo no está malgastando recursos al apuntar la campaña a la gente que ya está identificada con el oficialismo?

No le queda otra alternativa. Todo lo que puede hacer entre las PASO y las elecciones del 27 de octubre es conservar el voto. Es muy difícil que puedan ganar votos.

Las medidas como el aumento del mínimo no imponible, el aumento de las jubilaciones en la provincia y la relevancia que le están dando al tema de la seguridad ¿no sumarán votos?

“Si cuando te gané, reaccionaste. Entonces te sigo ganando”. No creo que genere un cambio. Son temas que dijiste que no eran tu preocupación. Si me lo das ahora que perdiste, te voy a seguir apretando para que me sigas dando cosas. Tendría que ser algo muy importante para que se de vuelta la cosas. Me parece muy difícil, aunque nada es imposible.

Hace más de un año que Massa es el político mejor evaluado del país

¿Es conocido Sergio Massa en las provincias?

Hace más de un año que Massa es el político mejor evaluado del país.

¿Qué previsión hace para octubre?

En Capital todavía no me queda claro si sale segundo Filmus o Pino, está muy oscuro. El interrogante es por dónde votan, si por diputados o por senadores. Si votan por diputados, sale segundo Pino Solanas, porque arrastra votos Carrio. En provincia de Buenos Aires, Sergio Massa va a tener más diferencia de la que tuvo. A nivel nacional, el kirchnerismo va a mantener esos 30 o 32 puntos, que es lo mismo que tuvieron en 2009. Según las provincias en las que yo trabajo, no creo que puedan sumar votos si no hacen lo que tiene que hacer.

¿Por qué más de la mitad de la gente que recibe planes les votó en contra? ¿No será que están cansados de tener planes después de diez años?

¿Qué sería?

Es fácil. ¿Por qué más de la mitad de la gente que recibe planes les votó en contra? ¿No será que están cansados de tener planes después de diez años? Están pidiendo otra cosa. Hay provincias que tienen 25 o 30 por ciento de planes. La gente quiere trabajo digno, la demanda es otra, pero hasta que no se den cuenta no lo van a poder resolver. Yo trabajo con algún gobernador que te dice: “Le estoy dando más planes a la gente, no entiendo por qué me votan en contra”. Y si los sacas de los planes, los mandas al trabajo en negro, eso tampoco lo quieren. Quieren trabajo digno. Por eso me parece difícil que puedan tener más votos.

¿Los intentos de vincular a Sergio Massa con el menemismo pueden ser contraproducentes?

Son críticas apuntadas al núcleo duro del kirchnerismo. Esa gente sí puede pensar “Sergio Massa nos lleva a los `90, etc, etc.”. Por ejemplo, la sociedad tiene como prioridades la seguridad y la inflación. Sobre la inflación le contestás que no importa porque le das más aumentos. Pero eso solo sirve para los que están trabajando en blanco. O que para resolver la inflación volvemos a los noventa. ¿Qué respuesta es esa? Yo no veo que eso esté en la sociedad como problema. Lo que sí veo es un gobierno que está activo tratando de cubrirle a Massa todos los agujeros que él mostró que había. Pero qué se yo, después sale Insaurralde (a plantear la imputabilidad de los menores) y le cortaron las alas al minuto. Al principio parecía que era una estrategia del gobierno para hacerlo más independiente, pero ahora parece que no. El kirchnerismo no tiene un diagnóstico adecuado de lo que está sucediendo.

[print_link]

Lee también: 

Federico Millenaar
Sígueme en

Federico Millenaar

Politólogo y maestrando en Periodismo, autor y fundador en LaBrokenface.
Federico Millenaar
Sígueme en
Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestmail

Publicado por .

Comentarios