Chamanismo y gnosticismo latinoamericano: entrevista a Roberto Torres

Entrevista a Roberto Torres

Entrevista a Roberto Torres

Hace un mes Roberto Torres estuvo cara a cara con #LBF en una entrevista en la que habló sobre su libro “Los Guachos”, a diez años de su primera edición. El despertar de la conciencia, el chamanismo desde las civilizaciones antiguas hasta los líderes espirituales del momento. Meditación, vida cotidiana, instantaneidad y consumismo.

Por Natalia Giacobone. Ilustración: Alan Ulacia

Roberto Torres es psicólogo especializado en la corriente de Jung, con más de 20 años de profesión. Ha dictado clases de Psicología Analítica Profunda y además, es instructor Hatha Yoga, Raja Yoga y Vipassana Yoga y actualmente se dedica a la consulta particular, dicta cursos y seminarios de Psicología Jungiana, de Religiones Comparadas, Estados de Conciencia y Kabbalah. A diez años del lanzamiento de su libro “Los Guachos, libro primero: la iniciación” habló con LBF sobre diversos temas.

¿Qué es el chamanismo?

Ha habido a lo largo de historia del ser humano un paulatino despertamiento de la conciencia. Este proceso cada individuo lo sufre en sí mismo desde que nace en adelante, este despertamiento ha sido acompañado por lo que se hace llamar chamanismo.

El chamanismo define a aquellas personas que a largo de la historia de distintos grupos sociales han sido los maestros, los guías, médicos, magos, los astrónomos, astrólogos, entre otros.

El chamanismo es esa corriente despertadora de la conciencia, sanadora de la problemática de los seres humanos.

Existen distintos tipos de chamanismo. Como por ejemplo el chamanismo australiano, el siberiano, los templos hindúes, los templos iniciáticos egipcios, los templos shaolines chinos, el chamanismo azteca, el precolombino, etc. El chamanismo tolteca por ejemplo es de donde bebe el conocimiento Carlos Castaneda. El chamanismo gnóstico viene de los primeros cristianos, es un chamanismo nuestro, por ejemplo el de los gnósticos cátaros, los albigenses, de alguno de estos chamanismos fue parte El Bosco, entre otros maestros.

¿En qué se diferencian el chamanismo occidental del de las culturas antiguas?

El principio del chamanismo, según tradición oral, venía de la Atlántida. Luego, yendo a un origen más cercano se hace referencia al encuentro entre los judíos y los egipcios. Ahí es cuando se cruzan dos corrientes que encuentran grandes coincidencias. Los maestros de cada grupo compartían saberes, en un principio, por ejemplo con Hermes Trismegisto en Egipto y Abraham. Más adelante en un nuevo encuentro entre judíos y egipcios, lamentablemente contaminado por las políticas faraónicas, surge Moisés que se lleva todos los conocimientos judíos y egipcios y funda la línea de los esenios. Moisés como gran maestro y gran chamán de esta corriente, el problema es la versión oficial. En Egipto se lo consideraba un mago, incluso antes de sus demostraciones. El tinte que le dan las versiones religiosas y dogmáticas deforman lo que sucedió en realidad.

El entendimiento y la conciencia que hay entre todos los chamanismos genera que cuando del lado occidental se habla de Dios, en otros lados se habla de un todo. Los egipcios consideraban una única cosa, una totalidad y entonces todos éramos coautores de esa totalidad. En ese caso todos somos de alguna manera dios o todos magos, como cuando Jesús dice  “vosotros sois dioses” en los salmos, en definitiva todos entienden, como Buda en oriente, que cuando un ser se despierta completamente queda ligado con todo el universo y en este sentido empieza a entrar en esta realidad mágica. La concepción de dios que tenían los chamanes era muy diferente a la concepción popular que luego se le dio.

De los esenios surge el cristianismo como una secta que luego fue perseguida y después el Imperio Romano organizó todo lo que es el catolicismo. Luego se dividen y ponen agentes o sacerdotes que van a hacerse llamar cristianos y fundan la iglesia católica apostólica romana, pero los verdaderos cristianos quedan apartados y forman el gnosticismo.

La concepción de dios que tenían los chamanes era muy diferente a la concepción popular que luego se le dio.

¿Los gnósticos creían que Jesús había llegado a ese nivel del despertar de la conciencia?

Sí, desde la kabbalah judía y desde la kabbalah egipcia ya se hablaba de un estado de la conciencia superior, del mismo modo que en la India se hablaba de un estado búdico al que Sidarta Gautama logró llegar alcanzando el Nirvana.

De la misma forma que el señor Joshua [Jesus] llega al estado crístico, con un trabajo interno en el cual hace todo un proceso de despertamiento, de sanación psíquica que lo lleva a conocerse a sí mismo y tener conciencia de un tiempo continuo, más allá del pasado y el presente.

¿Este “nivel” tiene algo que ver con lo que se logra en la meditación trascendental?

La meditación trascendental en realidad es una de las tantas meditaciones, pero es muy moderna. Las meditaciones más puras son la meditación india, nuestra meditación gnóstica o la meditación zen. Es una práctica del siglo XX, entre hot dog y hot dog cerveza y cerveza se hacen cinco minutos de meditación trascendental.

Con respecto a su experiencia personal, ¿Conocía sobre estos temas antes de emprender su viaje a Perú del que habla en su libro “Los Guachos”?

Sólo había practicado yoga. El viaje, como cuento en el libro, lo hice para encontrar la verdad. Tenía un conocimiento muy básico, muy precario y no sabía sobre Los Guachos ni sobre el chamanismo. Mi búsqueda iba por el lado de las creencias orientales, sobre la muerte y el sentido de la vida.

Entrevista a Roberto Torres

Entrevista a Roberto Torres

¿Quiénes son Los Guachos?

Los Guachos van a ser la descendencia de una corriente que empezó hace muchos años. El gnosticismo al que hago referencia se ha ido nombrando de diferentes maneras según las épocas, los descubrimientos y avances. Gnosticismo quiere decir conocimiento, por esto es que se diferencian del hombre de fe, de la fe a ciegas. Esta es una corriente de conocimiento. A Jung se le consultaba si creía en Dios y él respondía que no tenía una creencia sino que él sabía. Los Guachos son una descendencia de esta corriente.

En los años 70, antes de mi experiencia, hubo una reunión de gnósticos en Perú, en la cual uno de los temas que se trató fue el de considerar a Latinoamérica como el nuevo lugar para la humanidad, es decir, el lugar en donde va a surgir la nueva humanidad.  Entendiendo que la ola de despertamiento que se produce en la tierra cada miles de años está acá, en la zona nuestra. Esta reunión va a proponer una nueva forma de chamanismo para los nuevos tiempos que se vienen, o mejor dicho, están sucediendo, y sellan este acuerdo chamánico con el nombre de “Guachos”. Guachos es una palabra que tiene raíz quechua, quiere decir huérfanos y justamente se eligió porque el chamanismo es huérfano de la cultura oficial, siempre fue en paralelo.

¿Qué piensa del estilo de vida cotidiano y acelerado que lleva la sociedad en general?

Es decadente y adormecedor de la conciencia. Completamente decadente, destructivo. El ser humano está naturalizado a este estilo de vida y adopta todo lo que esto produce. La gente piensa que esto es el ser humano, cuando en realidad desde nuestro punto de vista son hordas de zombis.

Los Guachos vemos a la humanidad en un estado de adormecimiento, mayormente en relación a la sumisión que se mantiene frente a la tecnología. Le sirven a la tecnología y trabajan para ella. La superproducción, la pobreza y la riqueza canalla, son parte de los desastres que ocasiona este sistema. Además hay una clase dirigente mundial, sólo unas pocas familias que manejan todo.

¿Se considera parte de Los Guachos?

Sí, próximamente lo voy a contar en un segundo libro que habla del proceso, de mi vuelta a Buenos Aires. Cuando voy en busca de esa verdad, con la iniciación, Los Guachos me dicen que tengo que volver, que en realidad estoy escapando de este mundo. “Tenés que aprender el mundo”, dicen, no podía romper con el mundo sin antes aprender a vivir en él, de otra manera no iban a poder ayudarme. A los dos años y medio volví a tener contacto con ellos, ahí retomé la relación. En ese tiempo es cuando empiezan a mostrarme el mundo como un gran entrenamiento. A pesar de lo nefasto del mundo hacían que uno pudiese llegar con mayor potencia a uno mismo, a través de las circunstancias que aparecen. Hablo del mundo como un enemigo muy peligroso para el ser humano. Entonces poder vivir en este lugar permite descubrir distintos aspectos oscuros, inconscientes, que son necesarios descubrir para encontrarse con uno mismo. Jesús lo va a decir de una manera interesante: “vive en este mundo pero no seas parte de este mundo”. El sentido de la vida que conocía hasta ese momento cambiaba, ya no tenía que lograr ser algo, pero sí utilizar a este mundo para poder despertarme.

Tenés que aprender el mundo”, dicen, no podía romper con el mundo sin antes aprender a vivir en él, de otra manera no iban a poder ayudarme.

¿Qué opina de los líderes espirituales de la actualidad?

Hay de todo, lamentablemente hay mucha mentira, pero no se puede generalizar. Hoy en día la gente tiene más ganas de creer que de saber y muchos se aprovechan de eso. Es mejor conocer por los frutos y no por lo que dicen.

Natalia Giacobone

Natalia Giacobone

Nació en Mar del Plata. Periodista, escritora, estudiante y futura editora.
Natalia Giacobone
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