Boleto Educativo: un reclamo que no para de nacer

Boleto Educativo

Boleto Educativo

LBF presenta un acercamiento al fenómeno del Boleto Educativo, una demanda social que surge una y otra vez en la historia argentina, esta vez, en el marco de una crisis económica y política que se agudiza día a día.

Por Gianluca Mellino. Ilustración: Martín Ulloa

Crónicas

Viernes 15 de abril, Acoyte y Rivadavia a las 14:00 hs: Una lluvia azota las calles del barrio porteño de Caballito. En los pasillos de los colegios de la zona se habla de una sola cosa: el corte. El corte que resolvió la CEB (Coordinadora de estudiantes de Base) hace una semana atrás, en uno de los puntos más transitados e históricos de Buenos Aires: Acoyte y Rivadavia. Los estudiantes discuten de qué manera van a ir al corte, con quiénes, qué van a llevar y hasta qué ahora van a quedarse, muchos de ellos piensan que el corte se va a levantar por las gotas lluvia que caen como balas sobre sus techos de chapa que, de alguna manera, separan el aula y los pasillos del cielo gris que cubre la ciudad.

Ya en la salida del colegio los estudiantes de los distintos centros de estudiantes que participarán del corte se dirigen hacia el punto establecido, entre ellos se encuentran: El Normal 1, el Lola Mora, el Nacional 17, el Ingeniero Huergo, el Cortázar, la Técnica 35 y algunos estudiantes de distintos colegios que se acercaron por su cuenta.

Los jóvenes cantan las canciones típicas del movimiento estudiantil, tras una hora y media de corte, los estudiantes deciden hacer una ronda, una suerte de asamblea, convocando a la movilización que se realizaría en menos de una semana desde Palacio Pizzurno hacia la Legislatura porteña.

Jueves 21 de Abril, 18:00 hs, Palacio Pizzurno: Distintas agrupaciones políticas se encuentran en frente del ministerio de educación, conocido como Palacio Pizzurno, el principal testigo de los recortes que ha sufrido la educación en los últimos años y también de las movilizaciones que han llevado a cabo los estudiantes por esta política de ajuste.

Al principio de todas las banderas se encuentra la bandera de la FUBA, sostenida por militantes del Partido Obrero y de La Mella. El recorrido de la marcha es bastante largo, pero no tanto como será la lucha de estos estudiantes por un boleto educativo gratuito.

Los proyectos del PRO y el Kirchnerismo


En la legislatura porteña se encuentran rondando (aunque fueron presentados en la comisión de obras y servicios públicos) tres proyectos de tres sectores políticos distintos. El primero se trata del proyecto que presenta el dueño de casa, el que maneja los piolines con el consenso de las dos minorías (ECO y FPV, este último ha votado nada mas ni nada menos que el 90% de las leyes del PRO durante estos 8 años de gestión en la ciudad) el proyecto consta de una “tarifa social” para los estudiantes del nivel secundario y terciario subsidiada por el Estado, al igual que el kirchnerismo, quien también propone un boleto en términos de un financiamiento estatal. El macrismo elude una cuestión… ¿De dónde saca el dinero el Estado? ¿De los impuestos a la soja? ¿Del impuesto al juego? la respuesta es sabida, lo saca del impuesto a la ganancia, del vaciamiento y la privatización de la educación pública. Entonces, ¿Dónde está el subsidio? ¿Cuál es el beneficio? Que el estudiante en lugar de pagar $6,50 pagará $2, sí, pero de todas formas sus padres deberán abonar más en impuestos, porque de esa manera se debe sostener el boleto, según el proyecto que presenta la fuerza política con récord de vetos en la Ciudad.

El macrismo elude una cuestión… ¿De dónde saca el dinero el Estado? ¿De los impuestos a la soja? ¿Del impuesto al juego?

El proyecto del kirchnerismo es diferente, plantea que el boleto educativo debe ser para estudiantes y docentes de todos los niveles de educación, pero una de las discusiones más importantes no se encuentran plasmadas en su proyecto: el financiamiento. El FPV se mantiene al margen en este tema, pero no hace falta tener la bola de cristal para saber a cargo de quién estará el financiamiento, basta con volver al pasado unos años y recordar cuál era la política kirchnerista en transporte: se mantenía un boleto financiado por el pueblo indirectamente. Se pagaba $3.25 un boleto promedio, el Estado hacía bandera de esto, se jactaba de financiar el boleto de los usuarios, pero el Estado financiaba a las empresas sin regular si lo gastaban en reducción tarifaria u otra cosa. Entonces ¿Dónde estaba el financiamiento estatal? El grupo Cirigliano (socio del kirchnerismo mientras era gobierno), dueño del grupo Plaza, de TBA y de tantas empresas tercerizadas, sabe responder muy bien esto: que con el capital que el “Estado” le subsidiaba, se ha puesto en Miami una empresa llamada Travelynx, es decir, que no solamente el dinero de los usuarios iba destinado a un monopolio que se quedaba con toda la fiesta, sino que ese dinero también se fugaba del país.

Se pagaba $3.25 un boleto promedio, el Estado hacía bandera de esto, se jactaba de financiar el boleto de los usuarios, pero el Estado financiaba a las empresas sin regular si lo gastaban en reducción tarifaria u otra cosa.

Un proyecto navegando en un mar de polarización

Quebrando esta polarización, se encuentra una tercera posición que cuenta con un capital político de un 1 millón de votos en la última elección, la del Frente de Izquierda (FIT).

Patricio del Corro y Marcelo Ramal, legisladores de esta fuerza, han presentado un proyecto en el cuál se plantea que el boleto debe ser financiado por aquellos grandes empresarios del transporte que se han beneficiado durante 12 años, con subsidios a costa del bolsillo del pueblo. Los responsables empresariales de la Masacre de Once, entre otras bondades, ahora se ven premiados con un aumento de la tarifa del 100%. El proyecto del FIT contempla un boleto para estudiantes, docentes y trabajadores no docentes de la educación de todos los niveles, incluyendo aquellos padres que acompañan a sus hijos en primaria y en Jardín. Esta posición en relación a una demanda social que cada vez se escucha con más fuerza, un boleto educativo gratuito, es el fruto de un desarrollo político independiente de las fuerzas que co-gobernaron durante los últimos ocho años la Ciudad.

El proyecto del FIT contempla un boleto para estudiantes, docentes y trabajadores no docentes de la educación de todos los niveles, incluyendo aquellos padres que acompañan a sus hijos en primaria y en Jardín.

Siendo la política parlamentaria una caja de resonancia, el triunfo de esta histórica reivindicación estará signada por el grado de movilización de la comunidad educativa y los sectores sociales más dinámicos que apoyan la medida.

 

Gianluca Mellino

Gianluca Mellino

Estudiante. 15 aňos. Militante de la UJS y referente del movimiento secundario del barrio de Caballito.
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