“Bendita tú eres”: pegáme y decíme Mario

Bendita tú eres

Bendita tú eres

LBF vuelve a las tablas. Segunda entrega de una serie de críticas referidas a obras teatrales que ponen de relieve la cuestión de género. En este caso, una provocativa pieza de la dramaturga María Julia Prieto. 

Texto e ilustraciones: Alan Ulacia

Tres mujeres y un secuestro, una catarata coral de frustraciones, reproches, llantos y anhelos de venganza, redención, frente a un hombre. Bendita tú eres es una obra que se despliega en el marco de un complejo contexto de debate social en torno a la cuestión de género, y más precisamente, la violencia contra la mujer.

Un planteo audaz, políticamente incorrecto, como sólo de los libertarios terrenos del arte puede brotar: el amor como fuerza que destruye y construye identidades, convenciones, géneros, estructuras, etc. Desde el momento en que tres mujeres secuestran por error a un hombre que no es el verdadero, ese que tanto las hizo sufrir, es decir no es el “real”, se pone en marcha un juego que bordea el peligroso límite de presentar el amor y sus más destructivas consecuencias como algo que trasciende los condicionamientos culturales, morales, políticos. Las tres conforman una hydra, diversos tipos de feminidad pero con un mismo cuerpo y objetivo. Ellas saben que el sujeto secuestrado, que resulta ser un chino, no es el “real”, pero la tortura es igualmente lícita, por la universalidad de las oscuras fuerzas que las impulsan. Los celos, el odio, la venganza, el amor (fuerzas emocionales que bien pueden impulsar a un femicida) en este caso motorizan la violencia de tres mujeres contra un hombre, bajo la forma extrema de su encierro y tortura, una violación y un cruel castigo a la carne, como en El Matadero de Esteban Echeverría, pero en vez del antagonismo político entre unitarios y federales, entre víctimas y victimarios en el amor.

“Sus fuerzas se habían agotado; inmediatamente quedó atado en cruz y empezaron la obra de desnudarlo. Entonces un torrente de sangre brotó borbolloneando de la boca y, las narices del joven, y extendiéndose empezó a caer a chorros por entrambos lados de la mesa” (El Matadero, Esteban Echeverría. 1999)

El matadero - Esteban Echeverría

El matadero – Esteban Echeverría

Otro movimiento audaz de Bendita tu eres es la montura de una (otra) obra sobre la obra. Sin adelantar demasiado la trama, destacar que al momento en que el “impostor” es naturalizado como el “auténtico” frente a la necesidad de catarsis psicológica por parte de las torturadoras, inicia una potente doble ficción sólo quebrada por un inesperado detalle…

Una escenografía sobria y certeros segmentos musicales logran generar un clima envolvente, con una densidad melodramática con la virtud de nunca resolver las tensiones que invoca.

Al finalizar la obra pudimos acercarnos a los protagonistas para hacerle algunas preguntas:

¿Bajo qué conceptos de la feminidad y lo masculino trabaja lo obra? ¿Plantea el género como antagonismo?

Victoria Céspedes Mariconda (Eva): Creo que justamente lo que hace la obra es no centrarse en ningún concepto fijo de la feminidad o masculinidad, es romper los estereotipos de la sociedad y construir una nueva identidad que no tiene que ser fija o exacta sino que nos entiende como múltiples. A eso apunta la obra: romper con el sistema falocéntrico de nuestra sociedad e invertir los roles para jugar un poco más con eso.

¿Trata del objeto de deseo, que trasciende la cuestión de género?

VCM: Trata del amor, no poner a las personas en un lugar de objeto. En las relaciones las personas dejan de ser personas y son un objeto de pertenencia. Por eso el secuestro, que es la objetivación total, creer que uno puede tener dominio sobre el cuerpo y la mente del otro, totalmente.

César Arakaki (Mario): En un momento la obra critica mucho el rol de la religión católica. Pasa que muchas familias cubren sus miserias con la religión, “hacemos algo malo, rezamos un Padre Nuestro”, “te estuviste tocando en partes que no te tenés que tocar”, la madre inculcando mucho miedo y culpa en la educación del hijo, etc.

Es una obra que busca desestructurar digamos…

VCM: Sí, y por eso terminamos cayendo en los estereotipos. Remarcar, pero para poder desestructurar.

*

Ficha técnico artística

Dramaturgia: Maria Julieta Prieto

Actúan: Daii Alvarez, César Arakaki, Victoria Céspedes Mariconda, Dolores Perez Demaria

Iluminación: Mariano San Martín

Diseño: Mariano Furmanski

Fotografía: Brenda Giménez

Asistente de producción: Rocío Orlandino

Asistencia de dirección: Rocío Orlandino

Coreografía: Laura Martinez

Dirección: Maria Julieta Prieto

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Alan Ulacia

Alan Ulacia

Alan Martín Ulacia (1986) nació en Argentina, en el porteño barrio de Caballito. Es Licenciado en Ciencia Política (UBA), con una formación especializada en Filosofía Política. Trabajó como colaborador en diversas publicaciones y proyectos periodísticos: Diario Tiempo Argentino, plazademayo.com, Revista Devenir, elidentikit.com, entre otros. La ciudad imposible (2014), editado por Milena Cacerola, es su primer libro de crónicas y ensayos.
Alan Ulacia
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